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Unión de manos


    las luces caen prolijas     los discursos avanzan     con la solemnidad de siempre

    hay trajes
    hay aplausos puntuales
    hay miradas que miden
    cada gesto

    el hombre está en su sitio
    correcto
    impecable
    como si nada en el mundo
    pudiera distraerlo

    pero en medio de esa escena
    tan ordenada tan pública
    ocurre algo pequeño

    su mano se mueve
    no es un gesto para nadie
    ni una señal
    es apenas un desvío
    una búsqueda casi
    involuntaria en el borde
    de lo formal

    y la encuentra

    la mano de ella
    está ahí
    como si hubiera sabido desde antes
    como si lo estuviera esperando
    sin apuro
    sin duda
    desde siempre

    se unen
    sin romper nada
    sin pedir permiso a nadie
    sin alterar el protocolo

    y en ese roce
    hay mucho más que costumbre
    hay una forma de decirse
    todavía te elijo
    incluso aquí
    incluso ahora
    incluso entre estas luces que no abrigan

    nadie lo nota
    los actos siguen
    el mundo sigue en orden
    las cámaras miran para otro lado

    pero entre esas dos manos
    hay un refugio pequeño y propio
    un acuerdo que no necesita palabras
    la certeza de encontrarse
    aunque todo pida distancia

    ese modo silencioso de quererse
    que no necesita escenario
    ni testigos
    para ser completamente verdadero



                                Rubén Darío M

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